El dólar cerró la semana con la cuarta rueda consecutiva a la baja. Este viernes cedió 10 pesos en el Banco Nación y terminó en $ 1.455, 40 pesos por debajo de los $ 1.495 a los que se vendía hace diez días. Desde que empezó el año el tipo de cambio cae 1,7%.
La misma tendencia la siguieron tanto el dólar mayorista, que con $ 1.430 tocó el nivel más bajo desde mediados de noviembre, como los financieros. En lo que va del mes el MEP cedió 0,6%, a $ 1.472 y el contado con liqui 0,3%, a $ 1.520.
Con el dólar en baja el que tira la red y pesca es el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Este viernes hizo la segunda compra más grande en los últimos diez meses y adquirió US$ 125 millones, en un día en el que se operaron en el mercado US$ 389 millones.
Así, el Central acumula US$ 687 millones en diez ruedas, lo que equivale a un promedio diario de US$ 62 millones en lo que va de enero.
El Central volvió a demandar dólares en el mercado este mes, luego de una ausencia de 9 meses, ya que no intervenía desde la salida del cepo. Pese a esta aparición, el tipo de cambio sigue bajando, mientras las reservas llegan a US$ 44.607 millones, un avance de US$ 3.442 millones en el mes.
Para la consultora EPyCA, «sin dudas, la acumulación de reservas es una señal positiva y necesaria: los actores del mercado en su mayoría confían en la capacidad del Gobierno de sostener el equilibrio fiscal y de contener la oferta de pesos, pero dudan aún de la disponibilidad de dólares para atender a la demanda de moneda extranjera que habrá este año«.
Pese a estas dudas, el dólar sigue bajando, gracias a la estrategia que lleva adelante el Central. «El BCRA está ofreciendo coberturas a un tipo de cambio implícito inferior al oficial, lo que incentiva a bancos, fondos y empresas a canalizar su exposición cambiaria vía deuda en pesos. Esto implica trasladar riesgos hacia adelante y concentrar vencimientos en pesos indexados al tipo de cambio; es una apuesta que en Argentina siempre fue arriesgada pero que hoy es más creíble que en cualquier otro momento de la última década y media», agrega EPyCA.
Las razones de la baja
«La profundización en las caídas de los dólares aparece como la reacción lógica a un Tesoro que, en tándem con el Banco Central, se mostró dispuesto a sostener una política monetaria contractiva», explican desde PPI. «El equipo económico dio una señal muy contundente con la licitación del miércoles: el sesgo de la política monetaria seguirá siendo restrictivo, en un contexto de escasa liquidez, lo que mantendrá elevadas las tasas de interés».
Justamente esta política de tasas altas es la que se lleva los pesos y reduce la demanda sobre el dólar.
«La confirmación del sesgo contractivo terminó de convencer a los agentes económicos a desarmar tenencias en moneda extranjera», dice PPI.
A la vez, el ingreso de dólares sigue fluyendo. Las liquidaciones del sector agroexportador alcanzaron US$ 143 millones el martes, acelerándose desde un promedio de US$ 79,2 millones en las cinco ruedas previas.
Al mismo tiempo, los datos del mercado indican que viene disminuyendo la compra de dólares para atesoramiento. El último dato oficial corresponde a noviembre, cuando compraron divisas 1,1 millón de personas, que se llevaron US$ 1.597 millones. El número está lejos de lo que ocurrió en octubre cuando, al calor de la incertidumbre electoral, 1,6 millones de personas compraron US$ 4.669 millones.
«Esperamos que el nivel tendencial de atesoramiento disminuya, pudiéndose situar en una “velocidad crucero” similar a las compras de agosto (US$ 3.000 millones)», apuntaron desde IOL. «Otro factor a considerar es lo que ocurre en enero donde disminuye la demanda de pesos, algo estacionalmente negativo para el tipo de cambio. Sin embargo, en el contexto actual donde el tipo de cambio real aumentó 20% en los últimos 9 meses y la economía tuvo un shock de confianza política positiva, no son esperables mayores sobresaltos durante el mes en curso«, añadieron.
Sin embargo, mencionaron que «la volatilidad podría presentarse más cerca de fin de mes con los impactos de la balanza de turismo y el pago de tarjetas de crédito. En el mismo sentido, el BCRA podría ajustar el nivel de compras según la oferta para evitar la apreciación real del peso».
Mientras el Gobierno logra controlar el dólar y a la vez acumular reservas, hasta ahora el 2026 no trajo el descenso del riesgo país que necesita para refinanciar los US$ 18.000 millones de vencimientos de deuda que tiene por delante este año. El riesgo país cerró la semana en 564 puntos, una baja de apenas 1,2% en lo que va de enero.
Para el equipo de Research de Adcap Grupo Financiero «hasta ahora, ni el ritmo reciente de compras de divisas ni las condiciones favorables de la última operación de repo han logrado modificar de manera sustancial el sentimiento de los inversores. Nuestra percepción es que el mercado se mantiene cómodo con el posicionamiento y los precios actuales, y está a la espera de señales más claras —muy probablemente a partir de una oferta de recompra o un canje de bonos— antes de avanzar con movimientos más decididos».
