Enrique Hernández sobre la industria aeroespacial mexicana: Será beneficiada y tendrá una alta demanda por parte de Estados Unidos

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La industria aeroespacial en México atraviesa un momento clave marcado por el contexto geopolítico global. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ya genera efectos concretos en la producción de componentes aeronáuticos, posicionando al país como un actor estratégico.

Va a haber un incremento y una mayor producción de este tipo de insumos dado la guerra que se está registrando en Irán”, aseguró Enrique Hernández, al referirse a las proyecciones del sector.

Actualmente, México exporta cifras millonarias en este rubro: “Al año vende 13 mil millones de dólares de partes y componentes de avión y helicópteros al mundo”, destacó, evidenciando el peso de esta industria en la economía.

El crecimiento no es nuevo, pero se acelera: “Ha sido una de las industrias que ha ido creciendo en los últimos años de una forma muy fuerte”, remarcó. Para 2026, las proyecciones son optimistas: “Estiman que este año crecerá al menos 10% más”, agregó.

Demanda global y oportunidades para México

El contexto internacional impulsa una mayor demanda, especialmente desde potencias industriales. “México se ha convertido en un gran productor de este tipo de componentes para la industria aeroespacial de Estados Unidos”, explicó Hernández.

Además, Europa también gana protagonismo: “Francia aumentó al menos 45% sus exportaciones de productos mexicanos”, señaló, destacando el crecimiento del vínculo comercial.

El conflicto bélico acelera este proceso: “México será beneficiado y tendrá una alta demanda por parte de Estados Unidos”, sostuvo, marcando el impacto directo de la guerra en la industria.

A su vez, aclaró que la demanda no solo proviene del sector militar: “Muchos de estos componentes se usan de forma dual”, es decir, tanto en aviación comercial como en defensa, lo que amplía las oportunidades de negocio.

Clústeres, inversión y el futuro del sector

El desarrollo del sector se apoya en polos industriales estratégicos dentro del país. “Se encuentran en al menos tres estados del país: Querétaro, Baja California y Chihuahua”, detalló Hernández.

En paralelo, el crecimiento se vincula con nuevas inversiones: “Esto detonará aún más inversión y la llegada de más empresas”, afirmó, anticipando un efecto multiplicador en la economía.

También surgen proyectos a largo plazo vinculados a la innovación: “México aún no construye aviones, pero sí puede construir prácticamente todas las partes”, explicó, subrayando la capacidad industrial del país.

Incluso, el horizonte incluye el desarrollo espacial: “Esta industria es así de fuerte como la automotriz”, comparó, destacando su relevancia estratégica.

Finalmente, el especialista señaló que el Tratado de Libre Comercio es clave: “Ha permitido que esta industria venda sin arancel a Estados Unidos y el resto del mundo”, consolidando la competitividad mexicana.

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