El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que las fuerzas de su país establecerán una zona de seguridad en territorio libanés al finalizar las hostilidades, impidiendo el regreso de cientos de miles de desplazados hasta que se garantice la seguridad en el norte de Israel.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró este martes que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ocuparán partes del sur del Líbano una vez que termine la guerra que mantiene contra el grupo Hezbollah. En un video difundido por su oficina, Katz declaró que las FDI se establecerán en una zona de seguridad dentro de Líbano, en una línea defensiva contra misiles antitanque, y mantendrán el control de seguridad de toda la zona hasta el río Litani, ubicado unos 30 kilómetros al norte de la frontera.
Katz añadió que a cientos de miles de libaneses desplazados se les «impedirá por completo» regresar hasta que se garantice la seguridad en el norte de Israel. El ministro precisó que el modus operandi seguirá el modelo aplicado en las ciudades de Rafah y Beit Hanún en la Franja de Gaza, indicando que «todas las casas de las aldeas adyacentes a la frontera en Líbano serán demolidas».
«El regreso al sur del Litani de más de 600.000 habitantes del sur del Líbano que fueron evacuados hacia el norte se impedirá por completo mientras no se garantice la seguridad y la protección de los habitantes del norte (de Israel)», remarcó el funcionario.
En sus declaraciones, Katz afirmó que Israel está «decidido a separar al Líbano de la influencia iraní, a erradicar la amenaza que representa Hezbollah y a cambiar definitivamente la situación en el Líbano con una presencia de seguridad», al igual que, según dijo, en Siria y Gaza.
Por su parte, el portavoz militar israelí, Nadav Shoshani, informó en una videoconferencia que las fuerzas israelíes han eliminado a más de 850 militantes de Hezbollah, de los cuales 230 pertenecían a su fuerza de élite, Radwan. Según el Ministerio de Salud libanés, los ataques israelíes han causado 1.247 muertos en el país, entre ellos 124 niños. La misma fuente reportó que, en los últimos días, Israel bombardeó ambulancias y centros médicos en tres ocasiones, con un saldo de al menos 52 fallecidos.
El portavoz militar israelí también afirmó que Hezbollah ha disparado unas 5.000 municiones, incluyendo drones y misiles, contra Israel, causando la muerte de dos civiles israelíes en el norte del país. Además, diez soldados israelíes han muerto en la operación terrestre en el sur del Líbano desde que Israel profundizó su incursión hace un mes, según informes castrenses.
De acuerdo con el diario The Times of Israel, actualmente operan cinco divisiones del ejército israelí en el sur del Líbano, desplegadas en posiciones defensivas y ofensivas en diferentes sectores de la frontera.
