La familia de Marcos Acuña, el jugador de River y campeón del mundo en Qatar 2022, vive momentos de extrema angustia ya que una de las hermanas del futbolista desapareció sin dejar rastros. Si bien se trata de una persona adulta, es tratada tras un diagnóstico de esquizofrenia.
Se trata de Fabiana Edith Muñoz, hija de la misma madre que el Huevo pero distinto padre, de quien no se sabe nada desde el viernes. La mujer de 42 años desapareció de su casa sin dejar rastros y tras la búsqueda infructuosa, la familia denunció la situación en la comisaría local.
«Mi hija sufre de esquizofrenia, ayer se perdió y no la encontramos por ningún lado», reveló angustiada Sara, la madre Fabiana y Marcos, en declaraciones al diario neuquino «La Mañana». Según la información de la Policía de Neuquén al momento de su desaparición la mujer de 42 años lucía un “gorrito negro, campera rompeviento verde, jean azul y zapatillas rosas”.
La fiscalía de la Tercera Circunscripción Judicial de Zapala dispuso la búsqueda bajo la carátula de «presunta desaparición de personas» y solicitó a la Policía neuquina que disponga un operativo para encontrarla.
Fuentes de la investigación detallaron a Clarín que el operativo de búsqueda se mantiene desplegado por la Comisaría del Menor y la Mujer de Zapala y hasta el momento no arrojó novedades.
La última vez que fue vista fue en el domicilio particular, a metros de la cancha del Club Don Bosco de la ciudad, y tras varias horas de rastrillaje, la búsqueda se extendió a barrios vecinos.
Enojo de la familia con la atención psiquiátrica
En medio de la búsqueda, otra hermana de Acuña -Jéssica- cuestionó en redes sociales a los profesionales de la salud que atienden a Fabiana cuando sufre brotes esquizofrénicos. “Y ahora dónde están los psiquiatras del hospital Zapala, qué pasa que no llaman ahora… Esto se hubiese evitado si ellos hicieran su trabajo como corresponde”, escribió sin mayores precisiones.
Según publicó el portal La Mañana de Neuquén, el enojo tiene que ver con la negativa de los psiquiatras a internarla sin la voluntad de la paciente, ahora desaparecida.
“En reiteradas veces llamamos a la Policía y sin embargo para la psiquiatra que la atiende, ella estaba bien. Sabiendo y viendo las reacciones que Fabiana estaba experimentado y con la excusa de que ella no se puede internar si no es por voluntad propia, no se hizo nada… Lamentablemente, hoy mi hermana no es consciente de todo lo que está pasando”, indicó la mujer al medio neuquino.
