Tierra del Fuego. Quiebra en Aires del Sur y toma obrera

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Por la nacionalización de la lucha para derrotar el ajuste

La quiebra de Aires del Sur, en Río Grande, ha dejado a más de un centenar de familias en la más absoluta incertidumbre. Ante el impago de salarios y el riesgo de un cierre definitivo, las y los trabajadores resolvieron tomar la planta para defender cada puesto de trabajo.

La empresa formalizó su solicitud de quiebra ante el Ministerio de Trabajo tras ausentarse de la primera audiencia prevista. Ante esta clara maniobra de vaciamiento, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la ASIMRA definieron la toma por tiempo indeterminado, asumiendo el control de la planta con el respaldo unánime del personal. Asimismo, se convocó a una jornada de apoyo a las 15:30 horas para sumar la solidaridad de la comunidad, sectores políticos y organizaciones sociales: la defensa del trabajo es una causa colectiva.

Un conflicto enmarcado en un plan de entrega

Esta crisis no es un hecho aislado ni casual; es la consecuencia directa del programa de ajuste de Javier Milei, alineado con el FMI. La apertura indiscriminada de importaciones, el desplome del consumo y la parálisis productiva golpean el corazón de la industria fueguina. Cada fábrica que baja sus persianas y cada salario adeudado son eslabones de una misma cadena de ajuste.

Al igual que las y los compañeros de Fate, en Aires del Sur la salida es la organización de base, la unidad inquebrantable y la lucha frontal. No existen soluciones negociadas a espaldas de los trabajadores: la fuerza reside exclusivamente en la movilización.

El ejemplo del Garrahan: de lo sectorial a lo nacional

La experiencia reciente del Hospital Garrahan ha demostrado la potencia de la organización unitaria desde abajo, la lucha colectiva, el rol destacado de la dirección de la APyT que encabeza Norma Lezana y el apoyo social masivo. Al colocar su reclamo en el centro del debate nacional en defensa de la salud pública, demostraron que estas peleas no son conflictos aislados, sino expresiones de un mismo plan económico agresivo.

Aires del Sur, Fate y el Garrahan no son problemas sectoriales: son causas que debe abrazar el conjunto del movimiento obrero argentino.

Hoja de ruta: apoyar cada lucha, coordinarlas y nacionalizar los reclamos

Para evitar que estos conflictos queden aislados y se desgasten, es urgente coordinar una respuesta de conjunto que incluya:

  • Apoyo concreto a cada lucha, toma obrera, movilización y medidas que los trabajadores decidan.
  • Asambleas permanentes en cada lugar de trabajo para debatir el plan de acción.
  • Plenarios de delegados con mandato para unificar las estrategias de resistencia.
  • Movilizaciones coordinadas que demuestren la fuerza de la clase obrera.
  • Por una huelga general y plan de lucha para derrotar todo el plan de ajuste y esclavitud laboral, en defensa de los puestos de trabajo, el salario y un proyecto de país con desarrollo industrial.

Que la crisis la paguen los capitalistas

En cada caso que la patronal abandona la fábrica, declare quiebra o intente vaciarla, exigimos la apertura de los libros contables y la garantía de continuidad productiva bajo control de sus trabajadores. Que el Estado provincial no mire par otro lado. Tiene que garantizar la continuidad de los puestos de trabajo.

La defensa de Aires del Sur debe transformarse en una bandera nacional. Solo mediante la solidaridad activa y la unificación de las luchas podremos derrotar el ajuste y abrir una salida política y económica en favor de la clase trabajadora.

Daniel Blanes

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